Para poder hablar de osteopenia es  necesario hablar entonces de la osteoporosis, que se define como la reducción de la resistencia ósea que aumenta el riesgo de fractura, es decir, cuando la densidad ósea es menor a 2.5 desviaciones estándar, por lo tanto, la osteopenia se define como una densidad ósea menor a 1 desviaciones estándar, es decir, es la antesala de la osteoporosis.

Dentro de este padecimiento, la mujer se encuentra en desventaja, ya que morfológicamente su cuerpo contiene menor masa ósea que el hombre, así mismo, esta situación se acentúa con la llegada de la menopausia, en la cual, existe una disminución de estrógenos, lo que se refleja en una pérdida ósea acelerada, y en consecuencia, mayor probabilidad de presentar osteoporosis, y por lo tanto, mayor riesgo de fracturas.

Es importante conocer que en las mujeres mexicanas mayores de 45 años existe una prevalencia de osteoporosis del 16% y 57% de osteopenia. Así como, el hecho de que la mujer tiene un riesgo aproximado de 40% de sufrir fracturas por osteoporosis en toda su vida, es decir, 2 a 3 veces más que el varón.

Dentro de los principales factores de riesgo para presentar osteoporosis, se encuentra ser adulto mayor y la menopausia, sin embargo, existen otros aspectos como la raza, el sedentarismo, la nuliparidad (cuando una mujer no ha tenido hijos), el bajo  peso, alcoholismo, tabaquismo, dieta pobre en calcio y rica en fibra, consumo abundante de café, antecedentes familiares de fracturas no traumáticas y diversas enfermedades relacionadas a la disminución de calcio.

Existen diversos métodos para diagnosticar la osteopenia y osteoporosis, sin embargo, la más utilizada debido a su precisión, mínima radiación y rapidez, es la densitometría (técnica que se utiliza para medir el calcio en nuestros huesos) o DEXA (Dual Energy X-Ray Absorptiometry). Puede realizarse en cualquier parte del cuerpo, sin embargo, es común que las placas se tomen en el cuello del fémur y en la columna vertebral, siendo estas regiones las principales articulaciones con carga corporal, y por lo tanto, que puedan reflejar mayor o menor desgaste articular.

Dentro del tratamiento integral de la osteopenia y osteoporosis, se encuentran los reemplazos hormonales en cualquier presentación de estrógenos, para aumentar la densidad mineral ósea a partir de los 46 a 50 años, todo esto, de acuerdo a la paciente y con el especialista médico de confianza. Así mismo, es necesario regular el peso de la paciente, ya que se ha estudiado que tanto mujeres con bajo peso como mujeres con sobrepeso y obesidad son más propensas a presentar osteopenia y osteoporosis, esta regulación puede lograrse con una dieta balanceada y rica en calcio, y ejercicio de intensidad media a baja, dependiendo de cada paciente, buscando evitar el sedentarismo.

Es importante conocer que el hueso tiene mayor o menor demanda de regeneración ósea a partir de la carga que se le imparta, es decir, a mayor y mejor movimiento y carga, mayor y mejor será la regeneración ósea, y viceversa, entre menos se mueva una persona y menor carga esté generando a sus articulaciones, la regeneración ósea será más pobre y lenta, por lo tanto, es importante que las pacientes que presenten osteopenia u osteoporosis, realicen una actividad física que no sea tan extenuante ni de tanto impacto articular, es decir, son pacientes ideales para practicar natación, yoga, TRX o spinning de media intensidad, todas estás, actividades que van a permitir fomentar el movimiento y generar cargas óptimas en las articulaciones.

Recordemos que osteoporosis no es sinónimo de fractura, es decir, existen mujeres que la padecen y jamás se han fracturado, sin embargo, conforme las pacientes tienen mayor edad, y debido a factores como la demencia o el sedentarismo, las vuelve más propensas a presentarlo, por lo tanto, también es necesario fomentar actividades que permitan  mantener activa la mente de las pacientes, como crucigramas, juegos de mesa, sopas de letras, rompecabezas, realizar cuentas, actividades que fomenten su aprendizaje y concentración.

Bibliografía

Rosales Aujang, E., Muñóz Enciso, J., & Arias Ulloa, R. (2014). Prevalencia de osteopenia y osteoporosis en mujeres posmenopáusicas y su relación con factores de riesgo. Ginecol Obstet Mex, 223-228.