El comportamiento articular de la rodilla trabaja en forma de bisagra realizando movimientos de flexión y extensión, sin embargo, esta articulación se puede ver afectada debido a una hipomovilidad (disminución en el arco de movilidad normal en una articulación) o restricción en la columna lumbar, incluso puede también verse afectado por la falta de movimiento de la pelvis debido a un desbalance muscular de los músculos isquitibiales (recubren la parte posterior del muslo y está compuesto por tres grupos: semimembranoso, semitendinoso y el bíceps femoral) y falta de fuerza del complejo muscular del cuadriceps. La gonartrosis se le denomina a un desgaste articular de la rodilla en el momento de comenzar a perder cartílago, este elemento permite que no exista un roce directo de los cóndilos del fémur (extremo redondeado en la terminación de un hueso que forma articulación encajando en el hueco de otro hueso) con la tibia. En el momento de estos roces podemos inferir que ya está comenzando el desgaste, y se le conoce como gonartrosis.

En ciertos movimientos o al realizar ejercicio esta articulación comienza a presentar cierto dolor de tipo punzante, es importante efectuar un diagnóstico para encontrar la mejor solución al problema. Generalmente este tipo de molestias se asocian a un aumento de la masa corporal, sin embargo, el complejo articular al efectuar movimientos en diversas direcciones y combinados junto con la columna lumbar y la articulación de la cadera deben de trabajar de manera conjunta si esto no se cumple, es muy probable que se presente dolor en la zona.

¿Cómo detectar si es algún ligamento o desbalance muscular?

La mayoría de las veces los pacientes suponen alguna lesión ligamentaria debido a comentarios o alguna nota en internet, sin embargo se requiere un especialista en la salud (GRUPO GFI) para conocer a fondo el problema. Generalmente al padecerlas el paciente experimenta inestabilidad o inseguridad al generar una carga en la zona (caminar o pararse en alguna pierna, el dolor aumenta al correr). El dejar pasar el tiempo sin acudir a un especialista tendrá como consecuencia una mala consolidación del ligamento, lo cual generará desbalances musculares y alteración a la marcha, incluso lleva a un desgaste articular de la rodilla contralateral debido a que tendrá un efecto de sobrecarga.

Además de las lesiones ligamentarias y la gonartrosis como tal, debemos tomar en cuenta la alineación de la rótula, lo cual permitirá un movimiento natural y no un desgaste de la misma rozando con los cóndilos. Otro padecimiento también son los ligamentos cruzados, lo cual requiere cirugía si se presenta la lesión, es importante acudir con el traumatólogo.

Algunos estudios para determinar un desgaste articular son las radiografías. Sin embargo para detectar lesiones ligamentarias lo ideal es el ultrasonido y la resonancia magnética.

Es importante recalcar que no todo es igual en las lesiones de rodilla, se debe tomar en cuenta a la persona, las funciones y actividades que realiza durante el día, saber si hay sedentarismo o no. La evaluación clínica y el diagnóstico fisioterapéutico son fundamentales para una excelente recuperación. Es primordial y responsable por parte de los fisioterapeutas tomar en cuenta todo esto para la mejor atención. Dentro de la evaluación clínica se deberá observar la postura y los movimientos, además de tomar en cuenta lesiones o molestias previas y preguntar si ¿ha tenido dolores lumbares? .Por otro lado evaluar los movimientos pélvicos para determinar la fuerza y extensibilidad muscular.